Tuesday, April 13, 2010
Carta de Jorge a La Ingrata
Estoy segurísimo que tengo una entrada en el blog o un texto por ahí que dice "no creo que haya nadie en el mundo que se sienta del mismo modo con respecto a ti..." o algo similar provocado por wonderwall... provocado por una canción... y provocado, obviamente, por alguien... cuyo nombre, como siempre, no escribí. Y ahora, si lo encuentro, no sabré (sí sabré) de quién hablaba (escribía) así que mejor no me pondré a buscar la entrada de la que hablo... de todos modos tiempo pasó, tiempo ha... y estamos en otro lugar... en otra ciudad. No sólo tú y yo... sino todas las personas del mundo.
No creo que haya dos daltónicos en el mundo que confundan los mismos colores. De hecho no creo que haya dos personas que vean las cosas exactamente igual.
Quiero ver una película, pero no sé cuál. Eso me pasa por las noches, pensaría en Requiem for a Dream, pero esa película me pone muy triste... pensaría en Closer, pero no la tengo aquí. Aquí tengo otras cosas y una canción que se repite constantemente afectándome y afectándote, aunque no lo sepas porque no te lo he dicho. Ay... hay tantas cosas que quisiera decirte y no sé cómo... hay tantas cosas que quisiera decirle y no lo haré. Porque esta es tu carta, no suya... esta carta no debe, ni quiere, ni debe ser afectada más que por Oasis, La Ingrata y por mí. Si a nosotros nos afecta algo más no seré yo quien lo diga... pero la carta, por lo menos, es nuestra... y de Oasis.
Si relees la carta te darás cuenta que sí está afectada aunque no lo quiera admitir. Que sí dice cosas aunque se supone que no sé cómo decirlas y es que de pronto uno piensa "tal vez sea la persona que me va a salvar" no quisiea pensar mucho en "¿salvar de qué?" porque le quito lo... romántico... entonces pienso en otra canción... que claramente dice "no quiero ser encontrado, no estoy perdido... sólo quiero ser amado" y lo pienso y la canto y la siento. Porque es muy real, muy humana y muy cierta. Esta carta, que es para la ingrata (como canción de café tacvba) está ahora llena de referentes a canciones (tres) y parece no tener sentido.
lo que no tiene sentido, además del clima en tijuana, es extrañarte sin siquiera saber a qué hueles. es confuso, sobre todo porque, como ya dije, no tiene sentido. Ingrata, no dirá más. Publicaré esta carta y esperaré a que la leas, porque sucederá y porque Kelly ya terminó de cantar... Love... maybe.
Wednesday, March 31, 2010
Carta de Jorge a Indra (2)
Me da mucha tranquilidad escribirte.
Y por eso lo hago.
Que es casi lo mismo que hablar contigo
porque a veces parece que sólo hablo yo,
no porque no hables, no te dejo.
y es que de pronto sólo necesito decir cosas
y saber que alguien las escuchó y...
bueno, ahora lo estoy escribiendo
y puedo decir; de las persianas rotas, el ruido del perro corriendo por la duela
la maleta sin desempacar y los planes que no conozco,
que... (sonaba muy lógico y se sentía muy claro hasta ahorita que intenté escribirlo)
intentaba decir que me sentía bien...
pero de pronto ya no fue así.
de esas veces que no te das cuenta de las cosas, sino hasta que las tienes ahí.
"looks like I made a mess again... heartbreak everywhere I step. this fire is getting hot again, but I touch the flame 'cause I'm a curious cat... Creeping where I don't belong. Finding out what I knew all along. Crying all alone and it's all my fault all my fault..." How I Feel. así se llama la canción y así es como me siento y kelly hizo bien en escribirla y sacarla y cantarla... this is how I feel. pondría toda la canción pero en todo caso se morbosa y entra a youtube y escúchala.
nuestra vida no sería más fácil si viviéramos juntos. ¿o sí?
tal vez si fuésemos personas más simples...
Indra, presente. Presente en mi vida.
Te quiero mucho.
Carta breve porque tengo ganas de acostarme otro rato... esperando que alguien llegue a explicarme, explicarnos, explicarme, de qué se trata todo esto.
No sería más fácil.
"Think of it this way, you could either be successful or be us..."
te quiero.
Jorge Luisillo
Sunday, March 14, 2010
Carta de Jorge a Indra
Indra,
Ni siquiera tengo una postal a la mano... de Tijuana, porque tengo de zumanity, inglaterra, disney's cruise line, Yö no soy cursi, M.A.C. etc. pero no tengo de tijuana. Tengo una de I heart SD. Pero además esas son cosa que compré para mi pared... o que me regalaron así que no me torturaré buscando la combinación correcta de palabras que debo escribir atrás.
Tengo una tarjeta (RED) que no me dejaste mandar. De todos modos no te la iba a mandar a ti así que no veo a qué viene la negación, la prohibición. Sí veo, pero digo que no para que parezcas una amiga regañona, cuando en realidad eres todo lo contrario, o sea, una amiga regañada, por el amigo regañado que es todo lo contrario, un amigo regañón... quien escucha better together Jack Johnson / Buena Vista Social Club para poder escribirte una carta.
En realidad ya escucho Clocks... a veces necesito música para poder escribir. Y es que a veces me invento un pretexto tan absurdo para escribirle a alguien que no encuentro la manera de justificarlo y termino escribiendo cosas estúpidas. Pondré un ejemplo.
Cierto día me dieron ganas de escribirte algo, no sabía qué, así que me inventé toda una historia sobre una persona daltónica que conocía a otra persona no daltónica, pero que sin embargo era ciega a otras cosas, como el dolor ajeno. Entonces decidí agregarle ciertas cosas a esa historia, como personajes que entraban y salían, buenas y malas personas. Cosas que la harían más interesante, porque pensé muy simple decirte "indra esta es una historia en la cual uno de los personajes se enamoró de la persona equivocada porque a pesar de ser daltónico no se pudo salvar del verde de sus ojos" sonaba muy simple, tan simple como un semáforo, rojoamarilloverde verdeamarilloverde verdeamarilloblanco, nunca sé de qué color lo veo. Y es por eso que existen tantos giros y personajes y diálogos y texto y escenarios... aunque al final, si quitáramos todo, nos daríamos cuenta que todas las conversaciones, giros y personajes son exactamente iguales, como una naranja y el pasto... porque no deja de ser un cuento inventado por una persona daltónica y no dejan de ser personajes que parten del mismo lugar. Un cuento que al final se enreda tanto que uno termina diciendo "bueno, el punto de esta historia es que tiene ojos verdes" y a uno le terminan diciendo "¿cómo lo sabes?" y uno termina entendiendo que la única cosa que tenía clara no tiene manera de comprobarla y entonces tiene que buscar una explicación a una historia que, para empezar, ni siquiera era real, lo único que quería era saludar...
Aquí está la explicación de la carta. Esto no quiere decir que de ahora en adelante pongas en duda todo lo que te cuente, porque de hecho, serán puras cosas que sí pasaron... porque he decidido llevarme con puros daltónicos.
jorge luisillo
tijuana, baja california
Sunday, June 28, 2009
Cartas de Ariel a Emilio
Emilio
Pero no aprendo. ¿Te acuerdas que hace mucho tiempo tiré mi credencial de blockbuster? Cuando me hicieron un cargo exagerado por una película que se me olvidó entregar y blah blah blah y me dije “No se vuelve a rentar jamás”. Desde entonces, si tengo ganas de ver una película pues la compro y ya está. Pues hace como dos meses me llamó alguien Augusto Gavilán, de una tienda de videos para decirme que un amigo les había dado mis datos, de esas veces que te preguntan si sabes de alguien a quien le pueda interesar la promoción o el servicio y dices Claro, Ariel, porque él siempre compra tonterías. Bueno, pues así. La cosa es que le dije que por ahora no me interesaba ser socio, pero que tal vez sí compraría una que otra película de vez en cuando y que sí me gustaría saber de promociones y descuentos. Pero nada de contratos ni esas cosas. No compromiso. Porque ya sabes cómo me pongo de paranoico con esas cosas y mejor no. Pero Augusto fue muy insistente Yo le recomiendo que lo piense bien, justo ahora estamos manejando un precio especial en rentas para los que acepten antes del 5 de octubre, y se les mantendrá ese precio durante un año. Y yo me dije Ariel ya te ha pasado que compras películas horrendas y luego ya no sabes qué hacer con ellas. Como me pasó con Perdidos en Tokio y Shortbus, que de haberlas visto antes, no las hubiese comprado jamás. Me daré una vuelta en la semana, muchas gracias por llamar. Pero se me olvidó y no fui. Pues el sábado me volvió a llamar para ver si seguía interesado y decir que la promoción terminaba el 5 de octubre. Total que fui el martes. Me enseñaron el lugar, me presentaron a todas las personas que trabajaban ahí, como si eso fuese súper necesario para decidirme a ser socio o no. Y luego me hablaron de descuentos especiales y preventas y cosas que yo nomás no me creía y luego pensé en la planilla de cupones de pizzas que compré el otro día y en cómo se quedó pegaba en el refrigerador casi completa y me dije Ariel basta, esos cupones se quedaron ahí porque no lo usas, aunque ni modo que comieras todos los días pizza, pero película sí ves y no pasará nada, porque además no tienes que pagar… y después de un rato de conversar solo les dije que sí. Ese día saqué Leyendas de pasión, que todo el mundo me hablaba de ella pero yo nomás no quería comprar, Congo, porque la vi muy abandonada y pensé que a estas alturas nadie más la rentaría y bueno, no es el punto. Todo fue maravilloso durante 3 semanas. Volví a ver películas que se me habían perdido y que no pensé que valiera la pena volver a comprar, como la de Quédate a mi lado que se quedó tu prima y me daba un coraje que me dijera que no la tenía ella. Como sea, un día fui y Augusto estaba en la caja y me dijo que le daba mucha pena pero que había un problema con mi membrecía Nos da mucha pena, pero hubo un error a la hora de registrar a las personas y al parecer registramos gente de más. No entiendo. Sí, lo que pasa es que la promoción era para cierto límite de personas y al parecer tu membrecía no se registró correctamente y cuando quisimos corregir el error ya no nos lo permitió el sistema. ¿Pero entonces cómo es que he estado rentando todo este tiempo? No le entendí muy bien a la explicación que me dio. Me dijo algo como Es una pena porque eres de nuestros mejores clientes, vienes muy seguido y siempre entregas las películas a tiempo, de hecho hay personas que sí fueron registradas correctamente que a veces tienen retardos para entregar o a veces hasta en mal estado. ¿O sea que hay que ser mal socio para que me respeten mi lugar? Te pido una disculpa a nombre de la empresa y te invito a que sigas comprando con nosotros. No me quedó más que irme de ahí. Augusto me extendió la mano pero me dije Ariel, ten dignidad. Y lo dejé con la mano estirada. A la fecha me siguen llegando correos con promociones con frases idiotas como Ven a comprar películas como loco. Llora como Magdalena con los nuevos títulos de drama. Pásatela como enano este fin de semana. Sí, ya sé, ya sé que yo al principio sólo estaba interesado en comprar, pero después de convencerme a ser socio, para luego decirme que siempre no y decirme que puedo comprar… ya ni ganas me dan.
Tuesday, March 03, 2009
Cartas de Ariel a Emilio
1800 – 2100 hs.
30 de diciembre de 2007
Emilio
No encontré otra hoja y tuve que usar esta que tiene apuntadas unas cosas, no le hagas mucho caso. Ya es bien tarde y no he terminado de arreglar el cuadro de Marco. Queremos darle una sorpresa porque está muy enojado con nosotros y ayer tenía una cruda espantosa como para hacer esto. Nayelli me… es que no sabes lo que pasó. Después de que vino Nayelli a la casa, el viernes, estuvimos hablando de Marco y llegamos a la conclusión de que le daba pena aceptar ciertas cosas y pensamos que no debería ser así porque somos sus amigos. Fuimos a su casa para llevarle algo de cenar, pero no estaba. Nayelli se sorprendió de que tuviese llaves y que no sabía que yo había vivido ahí hace un tiempo, hasta que las cosas se pusieron feas con ciertas personas que, de todos modos ni vivían ahí pero nada iban a comerse lo que hubiese en el refri y los corrí y me acusaron con Marco y yo dije que Marco me había dicho que hiciera eso, pero dicen que Marco les dijo que no es cierto y que no me hicieran caso porque yo era un neurótico. No es el punto, esa gente de todos modos ya ni se aparece en nuestras vidas. Entramos y acomodamos todo para que fuese una sorpresa. Esperamos y esperamos y no llegaba. Hay que abrir la botella mientras llega. No cómo crees, va a llegar y nos va a encontrar ya bien pedos. Ay entonces ¿qué hacemos? Podemos ver algo en lo que llega. Y nos pusimos a ver qué dvds tenía y había uno sin nombre, nos dio mucha curiosidad y lo pusimos. Ay Ariel nada más es porno y vas a ver. Pues lo quitamos y ya, como si nunca. Bueno, ya ponlo.
Total que apareció un como menú de escenas muy feo. Ay nos dio mucha risa. Una decía Serenata y tenía un sombrero de charro. Otra decía La Misa y una con una botella que decía La Pachanga. Estuvo un rato en el menú y después empezó solita la película. La toma era muy mala, se veía el piso y luego un pasillo largo lleno de cajas de refresco, unas bolsas blancas de basura que estaban llenas y como apenas amarradas, unas flores secas al lado de un bote azul con tapa negra y un perro echado al lado del bote. Alzó la cabeza, hizo como que iba a correr y se acostó de nuevo. Luego llegó un niño se subió encima del perro y empezó a hacerle como caballo y le pegaba, el perro medio chilló y el niño seguía, hasta que le dijeron Aldo no. Hizo puchero y se dejó al perro en paz. Finalmente llegaron a una cocina y los mariachis empezaron a tocar, había una chava en la cocina que se asustó y aventó un trapo y luego se empezó a reír. Le quisimos adelantar y se congeló la imagen. Tuvimos que sacar el disco y volverlo a poner. Pero no quiero volver a ver al niño subirse al perro. Pues ponle en la misa. Pásame el control. Le pusimos play a la escena de la biblia. Se veían dos novios de espaldas, hincados frente al altar. ¿Es Marco? Ay Nayelli, ¿cómo crees? Claro que sí es. Ni modo que se haya casado. A ver adelántale. Pero es que se traba. Y sí, se trabó de nuevo. Cuando pusimos de nuevo el dvd nos fuimos directo a La Pachanga. No sabes qué risa.
Salía el mismo niño que le pegó al perro bailando como si tuviera calambres, como con movimientos muy bruscos o no sé, la canción de Hoja en blanco. Y hacía muy chistoso en la parte de Vuela, vuela, por otros rumbos, ve y sueña y sueña que el mundo es tuyo. Luego lo rodearon unas señoras y empezaron a aplaudir y a decir Aldo, Aldo, Aldo. El niño se puso a llorar y se echó a correr. De la nada cortaron la toma y que va saliendo Marco partiendo el pastel con la novia, la que aventó el trapo en la cocina. Ya se me había olvidado que era la boda de Marco. Ay sí es. Te dije que sí era. Pero, ¿cómo se casó? ¿cuándo? No sé, ni modo de preguntarle. Ay quiero volver a ver la parte de Aldo. No le atrases… te dije que no. Hay que verlo completo. Márcale a ver si te contesta. ¿A Marco? Pues sí. Lo tiene apagado. Marca de nuevo, a lo mejor está en una junta. ¿Junta de qué? ¿en qué trabajo? Bueno, a lo mejor está en… ya márcale. Y en eso escuchamos que alguien iba a abrir la puerta. Ay ¿qué hacemos? La cena, rápido escóndete en la cocina y cuando entre le decimos Sorpresa. ¿Y si trae mariachis? Cállate. Entró y nosotros escondidos aguantándonos la risa como si estuviésemos en la secundaria. Ya los escuché. Sorpresa, te trajimos la cena. Brincamos, todavía riéndonos, él se asomó a la cocina, vio la cena y la botella de tequila y dijo Gracias pero voy a cenar fuera, es la cena de fin de año de la compañía, si quieren se pueden quedar. Y se fue a su cuarto como bailando caminando. Yo le iba a preguntar ¿Te invitaron a la cena? Pero pensé que no era momento. Justo cuando iba pasando frente al cuarto de la tele, que antes era mío, se escuchó Aldo, Aldo, Aldo. ¿Qué estaban viendo? Nada, algo que nos encontramos. Total que se enojó y nos tuvimos que venir a la casa a cenar y a tomarnos la botella nosotros. Ya no le pudimos preguntar ni por la boda ni por el fraude. Se me ocurrió que, para compensar, podría arreglarle el cuadro que se maltrató en la mudanza y dejarlo como nuevo. Yo espero que le guste.
Ariel Suárez
Tuesday, February 17, 2009
Cartas de Ariel a Emilio
Emilio:
Pues ya llamé al número de los llaveros. Pensé que llamarías mientras yo estaba con mi hermana pero creo que te costaba mucho o no sé, pero bueno no es reclamo. Además mejor así porque no sabes lo que pasó. Me dijeron que se iban a tardar una semana más en entregarlos. ¿Una semana? Sí, es que tuvimos un problema con una de las tintas y vamos a tener que volver a hacer la mitad. Pero es que a mí me urgen, yo tengo una fecha de entrega. Sabemos que esto puede causarle problemas y por lo mismo permítanos hacerle un descuento por la demora. ¿Un descuento de cuánto? Ya me estoy extendiendo y este no era el chisme. Bueno, acepté el descuento. Entonces llamé a Marco para preguntarle si habría problema porque ellos los querían tener para la primera semana de enero. No me contestó así que llamé a su oficina. Con el Licenciado Fernández, Marco Antonio Fernández por favor. Me preguntaron que por qué motivo. Negocio. Iba a decir Personal, pero luego pensé que se podía mal interpretar y entonces dije Negocio, el licenciado Marco Antonio me llamó hace unos días y le estoy regresando la llamada. Si gusta lo puedo comunicar con la licenciada López, el licenciado Fernández ya no trabaja con nosotros. ¿Perdón? Sí, el licenciado Fernández ya no pertenece a la empresa, sus pendientes los está llevando, por el momento, la licenciada López. Pensé en preguntarle ¿Por qué lo corrieron? O ¿Está seguro que el licenciado Fernández? Sí. ¿Delgado, de estatura media, moreno, pero no se lo diga porque se enoja, con acento como de Veracruz? Sí. Pues qué raro, no me ha dicho nada, ¿lo corrieron hoy? Si usted lo conoce ¿porqué no le llama y le pregunta? Y me iba a colgar, así que antes de decirnos todo eso y de que me dejara hablando solo le dije Creo que se va a cortar, estoy en un. Y colgué.
Entonces le hablé a Marco de nuevo e insistí, hasta que me contestó. ¿Dónde estás? En la oficina súper apurado. A ver, te marco a la oficina entonces. No, no, no, voy de salida. ¿Te paso a ver al rato? ¿Aquí a la oficina? Ajá. No, nos vemos más noche, tengo que llevar a arreglar el carro, ves que ha estado fallando. Yo no me acuerdo que haya estado fallando pero le dije Ah, ok. Y ya no supe qué más decir. Ni modo que le preguntara ¿Oye te corrieron? ¿por qué no me habías contado? me cuentas todo lo que haces en el día, menos la parte en la que te despiden. Así que le dije Bueno, está bien, nos vemos más noche, qué coraje que estés ocupado pero hay que agradecer que tienes trabajo ¿no? Como para que no pensara que yo ya sabía algo. Pero después sentí feo. Y Pues ahora no sé qué hacer. Al rato que lo vea y me empiece a contar sobre su día no me voy a aguantar las ganas de decirle que es un mentiroso. Ya sé, voy a llamar otra vez y voy a decir que soy de una agencia de empleos y que quiero hacer unas preguntas acerca de una persona que trabajaba ahí, que quién me puede informar.
Me acaba de hablar Nayelli para preguntarme si sabía algo de Marco. ¿Algo de qué… tú qué sabes? Es que vengo de su oficina, no le vayas a decir a nadie. Obvio no. Fui a entregar el reporte que hice de clima laboral y me dijeron que ya no trabajaba ahí, le di el reporte a una licenciada que parecía de 13 años y. ¿Qué reporte? Uno que hice para una clase, Marco me dio chance de hacerlo en su oficina. ¿En serio? Ajá. No me dijo nada y ¿entraste a su oficina, cómo es? No, no entré, nunca. Yo tampoco. Qué raro, bueno, te decía que yo creo, no le vayas a decir a nadie por favor, que lo corrieron por fraude. Pues yo ya sabía que lo habían despedido. ¿Cómo? Pues no sé, no me ha dicho cómo. ¿Cómo te enteraste? Ven a comer a la casa y te cuento. Voy para allá. Así que ahora tengo que hacer algo de comer, o pedir algo y como no sé cuánto se tarde en llegar mejor me apuro. Ojalá traiga una botella de tequila de las de su papá.
Ariel Suárez
Cartas de Ariel a Emilio
Emilio:
No puedo. Sí puedo. No puedo.
Acomodar Darle forma a mi cabeza a mi antojo. Imagino una cabeza cuadrada. Imagina a una persona curiosa pensando, no en la cabeza sino en la persona, no de cabeza cuadrada sino que desea una cabeza cuadrada. Pensando en lo raro que eso es y en lo mal que eso suena. No en lo mal que se vería porque la gente no piensa en cosas así, desagradables. La gente piensa en cosas que le gustan o le gustaría. Yo por eso quiero una cabeza cuadrada. Para poder darle vueltas sin que me duela y ver la cara de la gente cuando me vean girándola sin sentir dolor. La gente ese estúpida y se ríe de estupideces. Yo por eso no hablo con estúpidos. Porque se ríen todo el tiempo. Incluso cuando estás hablando en serio, porque ellos no se dan cuenta que son estúpidos y ríen. Supongo que de saber lo estúpidos que son llorarían y luego se reirían por llorar así por una estupidez.
Mañana tengo que levantarme temprano, porque es domingo y no se sabe hasta cuándo. Y tengo que decidir qué cosas voy a tirar a la basura y cuál Voy a tirar todo a la basura de una vez.
Cerré con llave y ya no la encuentro y ya tiré el jarrón en donde metía los duplicados y se rompió y no hay llaves. Yo me voy a dormir en la sala por si alguien viene temprano, para decirle que me quedé encerrado en mi casa, que tomé mucho y no sé en dónde dejé las llaves y ¿De qué te ríes estúpido? dame mis llaves. Y me voy a dormir con la luz prendida para que la gente piense que no estoy dormido, no sea que me quieran visitar ni modo que no sepan en dónde vivo.
Ariel Suárez.
Sunday, February 15, 2009
Cartas de Ariel a Emilio

Emilio:
La verdad es para los inconformes. Para los que necesitan otra versión, para los que no son felices con las cosas como están. Y yo estoy bien así. Yo no la necesito. ¿Para qué? Yo no quiero saber que no estás y que no estarás jamás. Yo no quiero saber que duermo solo, no quiero entender que fueron cinco años y que se quedará en cinco, que no crecerá más ese número, que no fue para siempre. Yo estoy bien así. Escribiendo cartas sin sentido, pues para mí ya nada lo tiene y qué importa si me invento vecinos y qué importa si me peleo con todos, peleo con el mundo porque… de pronto me quedé sin fuerzas, sin coraje, sin… creo que lo descargué todo. Supongo que lo necesitaba… o es eso o volví a guardar todo en donde sea que lo tenía. De cualquier modo ya puedo seguir con mis cartas absurdas.
Ariel Suárez
Saturday, February 14, 2009
Cartas de Ariel a Emilio
Emilio:
Estoy en un café, que es como un Starbucks, pero no es. Mi hermana tuvo que ir a entregar unas cosas a casa de su amiga la insoportable y le dije Ay Alejandra ve tú, yo te espero en la casa. Y haz de cuenta que soy un desconocido o no sé. No Ariel, no te vas a quedar solo en la casa, me esperas en un café, ¿si quieres? Como si fuera a organizar una fiesta en su casa. Pues ¿cuántos años cree que tengo? ¿15?
Yo ya le hubiera dado un manazo a esa niña. Lleva como cinco minutos brincando en los sillones. Pero su mamá tiene una cara de estúpida. Como tu prima, el día de tu cumpleaños no sé cómo no le dijo nada a su hijo. ¿No veía? Se hacía pendeja. Pero ni para decirle algo porque nos hubiéramos terminado gritando. Y a esta niña ni modo de decirle Mijita ¡basta! ¿Por qué le hablas así a mi hija? Ay señora ¿no ve? se va a caer. Pues sería su problema ¿no? Pues sería el problema de todos porque todos estamos aquí viendo como no cuida a su hija. Y eso de estarse peleando con señoras yo creo que es muy mal visto. Ya se van. Mejor, ya me estaba poniendo muy nervioso.
La mujer de al lado es escritora y súper perica. Qué miedo, ¿Qué le pasa? Está como imitando a sus hijos y se ve muy mal. Se queja que no la dejan escribir, que cuando lo intenta se le sientan en las piernas y le empiezan a picar a la computadora. Bueno, ¿qué pasa con la autoridad de los padres hoy en día? Tan fácil que sería decirle Te calmas, te sientas ahí y te aplacas. Bueno, no sé, supongo. En una de esas resulto ser un padre súper consentidor. Un padre súper padre para mis hijos, pero no por eso un súper padre. Ay ya me imagino. ¡Queremos helado! Agarren. Queremos salir. Salgan. No queremos dormir. No se duerman. No queremos estudiar. No est… no, espera eso sí… pero es que si ya los dejé quedarse despiertos, si ya los dejé comer helado, no creo que me vayan a obedecer si les digo que tienen que estudiar. La educación sí es importante y la verdad yo igual me enojaría si alguien le llama la atención a mis hijos. Pues ¿qué se cree? ¿qué me está tratando de decir? ¿cómo educar a mis hijos? ¿qué es mejor padre que yo? No, yo sólo quería decirle que su hijo está golpeando el respaldo de mi silla. Ah, ¿está pegando? hijo no pegues. No estaba pegando. Mi hijo no estaba pegando. Sí estaba. Ya dijo que no y mi hijo no miente. Porque obvio voy a defender a mi hijo. Pero regresando a lo otro, si ya le dije que sí puede comer helado, ahora cómo le digo que sí tiene que estudiar. Supongo que lo mejor será no comprar helado… por lo menos hasta que vayan a la universidad.
Ay ya llegó mi hermana. Mando esta carta de una vez. Acuérdate de preguntar por los llaveros y me avisas en cuanto te digan qué pasó con eso. Y ya ni te conté todo lo que pasó en navidad, pero será en otra carta. Me voy.
Ariel Suárez.
Thursday, February 12, 2009
irene:
porque así lo quiero.
porque de pronto desperte y vi la pared y dije "claro, me vine a vivir a tijuana"
en realidad no fue así, escribo sin sentido porque es una carta para ti.
no trato de decir que nuestras cartas no tengan sentido, porque tú y yo no nos escribimos cartas
tú no eres puebla
tú eres irene.
y yo ya estoy en tijuana.
irene:
sigo en puebla
estoy en tijuana
sigo en puebla
no me ocupa estar aquí, no estoy
las llamadas son femeninas, de ahí que sean "primera" "segunda" y tercera"
y todo esto antes siquiera de comenzar.
escribo sobre el menú, como para que mis palabras queden sobre éste y alguien "mañana" lo lea.
Nada naturales, por masculino lo femenino, fruncimos el ceño y hacemos cara de "¿cómo era? ah sí, móvil" porque somos españoles.
mi letra se entiende... se entiende que es mi letra y se entiende que es para ti. dice irene al principio.
escribo por mí y por ti. y no vivo sólo para ti.
TI sin acento porque jamás lleva.
como grupo lgbt... que no lo es... bueno sí lo es, pero no es el punto.
Thursday, February 05, 2009
Cartas de Ariel a Emilio
Emilio.
Pues total que sólo perdí el tiempo. Vengo llegando de la audición que te conté. Bueno, de la que escribí en la carta pasada y algo me dice que no triunfé. Estoy en casa y los vecinos no se callan. Gritan y me da miedo que alguien salga lastimado. En realidad no me da miedo, me da un poco de pereza tener que ir a declarar y decir: sí yo los escuchaba día y noche. Y sonreír cuando me pregunten: ¿Y cómo los aguantaba? Y encogerme de hombros para decir: pues así, un día a la vez. Y tampoco quiero salir a decirles que se callen porque ya me veo gritando con ellos Ya es suficiente, por el amor de Dios. Entonces vendría la vecina de abajo a gritar también y yo tendría que decirle Usted cállese señora y saque la basura porque el pasillo ya huele muy mal y ella me dirá Yo saco la basura cuando yo quiera y luego los vecinos nos dirán Váyanse a pelear a sus casas y déjenos pelear en la nuestra. Finalmente llamarían o llamaría o llamaríamos al administrador para decir que ya no nos aguantamos y él nos diría No tengo tiempo para sus tonterías porque mi hija se embarazó y no sé en dónde está porque se fue de la casa. Se haría un silencio incómodo hasta que el celular de alguien suene o uno de nosotros dijera Qué coraje ser abuelo y no conocer a tu nieto. Así que mejor no salgo y te cuento cómo me fue en la audición, la cual yo creo que fue un fracaso. ¿Sabes qué? Luego te cuento porque tengo cita con el dentista y se me hace tarde. No sé para qué te aviso, podría ir al dentista y retomar la carta en donde la dejé y no te darías cuenta. Pero seguro llegaré con ganas de escribir sobre lo que pasó y ni modo que de la nada escriba: Adivina lo que me pasó con el dentista. Por cierto, te aviso que si no contestas mi carta me hago amigo de alguien más, al fin que a ti no te pasan cosas divertidas y tu cartas a veces me aburren mucho, entonces termino inventando historias por ti, para creer que tengo amigos con vidas interesantes. Como esa carta tuya del viaje a Japón, que en realidad hablaba sobre tu aburridísimo corte de pelo, pero yo me imaginé que habías ido a Japón. En primer lugar porque siempre has querido viajar a Japón… o China, es igual, la gente es idéntica. Me pregunto si ellos nos verán igual. He pensado en preguntarle a la mesera de Ita-sushi si nos ve iguales a todos los clientes y si es el caso cómo le hace para saber quién pidió qué. Pero apenas me pienso ahí comienzo a desesperarme con su acento y su mal español y cambio de idea sobre hablar con ella. Sería inútil. Oiga señorita quiero preguntarle algo. ¿Algo de tomar? NO, a usted. ¿El menú? Quiero preguntarle si nos ve iguales a todos. ¿Arroz? Bueno, tal vez un plato pequeño, sí, con verdura. ¿Algo de tomar? Y terminaría pidiendo algo de comer y no era el caso, yo quería platicar. Por eso no voy. Yo creo que ya no me da tiempo de llegar al dentista. Llamaré. Ya no llamé y no llamaré. No tiene caso, me va a decir que soy un descortés por cancelar a última hora. Le voy a decir que tengo una emergencia. Él no me va a creer. Yo le diré que no me importa que no me crea, que mi vecino golpeó a su mujer y tengo que ir a declarar y colgaré el teléfono. Tendría entonces que cambiar de dentista. Ya sé, llamo mañana y digo que la hija del vecino se escapó de su casa y se nos fue el tiempo buscándola. Mejor te cuento de mi audición. Deja busco más papel porque ya casi no tengo espacio. Bueno, no encontré más hojas así que tendré que contarte después. Pero ya verás que me fue mal. Me contestas. Y no me llames por tel. porque no lo he pagado y no lo voy a pagar, me pelee con ellos y ya luego te cuento.