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Sunday, March 29, 2009
en el carro al que no le podíamos dibujar cosas
camino a LUMEN, papelerías. años han pasado. años. y ese día ir a lumen nos tomó hooooras, fue todo un día, fue todo un evento. me acuerdo que yo decía "bueno, pasamos al oxxo y ponemos música como si fuésemos a méxico df." y sí... como si hubiésemos ido hasta allá... hooooooras porque llovió y llovió y la gente se apendejó y el tráfico estuvo fatal.
Thursday, February 05, 2009
amanecer*
amanecer*
de jorge david muñoz luisillo
Personaje(s)
Niño de 10 años
Niño de 15 años
Niño de 21 años
Escenografía
3 Marcos de ventanas, serán el espacio escénico de los actores, cada actor tiene su propia ventana de la cual no se podrá salir.
Música de fondo
String quartet en su tributo a U2, escuchamos "the sweetest thing”
Momento primero (Niño de 10 años.)
Si pudiera robarme una estrella, de las que todas las mañanas he visto extinguirse, y salvarla de la muerte, sería esa, la tercera más brillante. Lo haría y la pondría debajo de mi almohada, no creo poder compartirla con alguien más.
Momento segundo (Niño de 15 años.)
Si pudiera convertirme en una estrella sería la más lejana, no creo poder seguir viviendo aquí, no me ubico, no me encuentro, no pertenezco a este lugar...
Momento tercero (Niño de 21 años.)
Si pudiera regalarle esta ventana a alguien y darle así todos mis recuerdos escogería a los virtuales y entonces les permitiría observar el mismo paisaje que me despertaba todos los días...
Momento cuarto (Niño de 10 años.)
Si pudiera dibujar mi mundo no necesitaría más que un crayón azul y una hoja en blanco y la llenaría del color de la noche para después ponerle las estrellas, esas que no me he podido robar y que siguen cuidándome, esas que mueren todas las mañanas y no puedo salvar.
Momento quinto (Niño de 15 años.)
Si pudiera hacer como las estrellas, desaparecer por las mañanas, ya lo habría hecho. Estaría muy lejos de aquí, en donde los recuerdos no existen y en donde alguien te extraña. Desaparecería siempre a la misma hora, me olvidaría de suspiros, saludos, vistazos, parpadeos, sombras, miedos, temblores, despedidas, lágrimas, me olvidaría de todos o por lo menos de ti...
Momento sexto (Niño de 21 años.)
De poder invitar a todos a mi ventana, lo haría. Les haría un espacio a cada uno de los que llegaran, no importa cuántos, nos acomodaríamos todos. Podríamos observar la partida de las estrellas todos los días, mientras hablamos de cosas que no entendemos como el fútbol o la salida de la coca cola de la universidad y nos reiríamos de todo aquello que alguna vez nos hizo llorar, guardaríamos silencio por todos los que alguna vez, llenos de suspiros, saltaron al vacío.
Momento séptimo (Niño de 10 años.)
Si pudiera no ir a la escuela me quedaría aquí viendo el cielo, todo el día, hasta que se haga de noche y vería cómo nacen más hijos del sol y de la luna y los acompañaría toda la noche, para pagarles por todas las pesadillas que me han espantado.
Momento octavo (Niño de 15 años.)
Si pudiera cobrarle todas mis lágrimas, todos mis silencios, todos mis suspiros… no lo haría, abrazaría a la almohada y ahogaría el llanto, me diría que él no tiene la culpa, me diría que yo tampoco. Entonces suspiraría, me llenaría de fuerzas y me asomaría a la ventana, vería la partida de las últimas estrellas que sobreviven al amanecer y saltaría, me iría con ellas.
Momento noveno (Niño de 21 años.)
Si pudiera reír, soñar, correr, bajar, sufrir, sanar, caer, vivir... lo haría, abriría esta ventana y dejaría pasar a todos aquellos que, como yo, no entienden de ciertas cosas, se aburren los domingos de torneo y se ponen a llorar al no saber cómo hablarle a alguien. Compartiría todos mis días de soledad, los escribiría y después los quemaría. Recordaría con una sonrisa el día en que me oculté para poderte observar mejor y me reiría de mi ignorancia, de mi poca experiencia. Si pudiera tomaría una foto de cada amanecer y escribiría pensamientos en la parte de atrás. Temblaría de tan sólo reproducir tu mirada en mi mente. Suspiraría de saber cómo te perdí y me conformaría con saber que las cosas debieron ocurrir así, me advertiría sobre las ocasiones en que esto se podría repetir y colgaría la foto en un corcho inmenso. Escribiría miles de historias paralelas en donde dos personas que se conocen de miles de maneras se pierden de la misma. Tengo la certeza de que siempre te perdería del mismo modo, te lloraría las misma noches y te escribiría los mismos versos… tengo la certeza de haber nacido para ser una estrella o para estar a tu lado, tengo la certeza de que no naciste para mí, tengo la certeza de que ya me has olvidado, soy una estrella que hace mucho tiempo desapareció en la mañana… supongo entonces que no debí de haber saltado… supongo entonces que sería feliz… pero no lo sé, sólo lo supongo…
(El niño de 10 toma su mochila y sale corriendo a la escuela, el niño de 15 salta al vacío, el niño de 21 se queda en su lugar, la luz baja, escenario oscuro.)
fin
de jorge david muñoz luisillo
Personaje(s)
Niño de 10 años
Niño de 15 años
Niño de 21 años
Escenografía
3 Marcos de ventanas, serán el espacio escénico de los actores, cada actor tiene su propia ventana de la cual no se podrá salir.
Música de fondo
String quartet en su tributo a U2, escuchamos "the sweetest thing”
Momento primero (Niño de 10 años.)
Si pudiera robarme una estrella, de las que todas las mañanas he visto extinguirse, y salvarla de la muerte, sería esa, la tercera más brillante. Lo haría y la pondría debajo de mi almohada, no creo poder compartirla con alguien más.
Momento segundo (Niño de 15 años.)
Si pudiera convertirme en una estrella sería la más lejana, no creo poder seguir viviendo aquí, no me ubico, no me encuentro, no pertenezco a este lugar...
Momento tercero (Niño de 21 años.)
Si pudiera regalarle esta ventana a alguien y darle así todos mis recuerdos escogería a los virtuales y entonces les permitiría observar el mismo paisaje que me despertaba todos los días...
Momento cuarto (Niño de 10 años.)
Si pudiera dibujar mi mundo no necesitaría más que un crayón azul y una hoja en blanco y la llenaría del color de la noche para después ponerle las estrellas, esas que no me he podido robar y que siguen cuidándome, esas que mueren todas las mañanas y no puedo salvar.
Momento quinto (Niño de 15 años.)
Si pudiera hacer como las estrellas, desaparecer por las mañanas, ya lo habría hecho. Estaría muy lejos de aquí, en donde los recuerdos no existen y en donde alguien te extraña. Desaparecería siempre a la misma hora, me olvidaría de suspiros, saludos, vistazos, parpadeos, sombras, miedos, temblores, despedidas, lágrimas, me olvidaría de todos o por lo menos de ti...
Momento sexto (Niño de 21 años.)
De poder invitar a todos a mi ventana, lo haría. Les haría un espacio a cada uno de los que llegaran, no importa cuántos, nos acomodaríamos todos. Podríamos observar la partida de las estrellas todos los días, mientras hablamos de cosas que no entendemos como el fútbol o la salida de la coca cola de la universidad y nos reiríamos de todo aquello que alguna vez nos hizo llorar, guardaríamos silencio por todos los que alguna vez, llenos de suspiros, saltaron al vacío.
Momento séptimo (Niño de 10 años.)
Si pudiera no ir a la escuela me quedaría aquí viendo el cielo, todo el día, hasta que se haga de noche y vería cómo nacen más hijos del sol y de la luna y los acompañaría toda la noche, para pagarles por todas las pesadillas que me han espantado.
Momento octavo (Niño de 15 años.)
Si pudiera cobrarle todas mis lágrimas, todos mis silencios, todos mis suspiros… no lo haría, abrazaría a la almohada y ahogaría el llanto, me diría que él no tiene la culpa, me diría que yo tampoco. Entonces suspiraría, me llenaría de fuerzas y me asomaría a la ventana, vería la partida de las últimas estrellas que sobreviven al amanecer y saltaría, me iría con ellas.
Momento noveno (Niño de 21 años.)
Si pudiera reír, soñar, correr, bajar, sufrir, sanar, caer, vivir... lo haría, abriría esta ventana y dejaría pasar a todos aquellos que, como yo, no entienden de ciertas cosas, se aburren los domingos de torneo y se ponen a llorar al no saber cómo hablarle a alguien. Compartiría todos mis días de soledad, los escribiría y después los quemaría. Recordaría con una sonrisa el día en que me oculté para poderte observar mejor y me reiría de mi ignorancia, de mi poca experiencia. Si pudiera tomaría una foto de cada amanecer y escribiría pensamientos en la parte de atrás. Temblaría de tan sólo reproducir tu mirada en mi mente. Suspiraría de saber cómo te perdí y me conformaría con saber que las cosas debieron ocurrir así, me advertiría sobre las ocasiones en que esto se podría repetir y colgaría la foto en un corcho inmenso. Escribiría miles de historias paralelas en donde dos personas que se conocen de miles de maneras se pierden de la misma. Tengo la certeza de que siempre te perdería del mismo modo, te lloraría las misma noches y te escribiría los mismos versos… tengo la certeza de haber nacido para ser una estrella o para estar a tu lado, tengo la certeza de que no naciste para mí, tengo la certeza de que ya me has olvidado, soy una estrella que hace mucho tiempo desapareció en la mañana… supongo entonces que no debí de haber saltado… supongo entonces que sería feliz… pero no lo sé, sólo lo supongo…
(El niño de 10 toma su mochila y sale corriendo a la escuela, el niño de 15 salta al vacío, el niño de 21 se queda en su lugar, la luz baja, escenario oscuro.)
fin
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Sunday, November 16, 2008
Thursday, July 03, 2008
la rana se fue
larana se fue. por ahora no me queda más que pensar en el dolor que siento en alguna parte que no logro identificar.
no le estoy echando muchas ganas.
escucho a un amigo leer un libro que aún no existe...
y pienso en todos los sueños que aún no tengo...
aunque tengo sueño...
bueno, no uno, varios.
nunca he tenido la suerte de encontrarme una cartera...
pero tuve la suerte de recuperar la que perdí.
Tuesday, June 10, 2008
la rana de visita
hay dos ranas en mi casa
una vive aquí... y la otra vino de visita... la que vive aquí quién sabe en dónde está
y la que vino de visita está bien bonita!
con esto no quiero decir que la que vive aquí no lo sea...
las ranas, las que están aquí, me dan mucha ternura...
pero luego me acuerdo que son ranas y me dan cosa...
y luego me dan mucho miedo.
me provocan tres cosas diferentes... con la misma intensidad...
pero es que están bien chiquititas.
la rana
se metió una rana a la casa...
al decir se metió se entiende que entró...
por lo cual creo que debo aclarar que se quedó a vivir.
No está de paso, no está de visita. Vive aquí.
Hace un ruido fuerte. como de pato.
yo pensé que era un pato.
resultó ser una rana del tamaño de mi pulgar.
yo me asomo con miedo a la planta... esperando encontrar una rana enorme
la rana se mete al agua. vive en un mini estanque de agua. que no es estanque, pero sí es agua.
yo siento asco, después ternura, después miedo, otra vez asco por y hacia la rana.
pero no soy grosero con ella.
ella se come los insectos de la casa... no todos porque es pequeña.
del tamaño de mi pulgar.
suena como pato, come como... bueno, como rana, supongo.
yo creo que la rana y yo podríamos ser amigos sino me diera tanto asco, ternura y miedo...
aunque ahora que lo pienso, muchos de mis amigos me provocan eso Y MÁS.
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real de santa clara
Tuesday, June 03, 2008
todos

todos
así se llama la foto. yo sé que no somos todos... pero...
davo. ariel. emilio. jorge
se entiende ahora que, efectivamente, tiempo ha pasado.
sin embargo el sábado...
no olvidé lo que iba a decir...
el sábado fue muy evidente. que el tiempo había pasado.
tal vez hubiese sido posible pretender que no.
pero no nos interesaba...
al contrario, encontramos prudente vivir con coherencia... el tiempo ha pasado.
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Wednesday, May 21, 2008
Clase Abierta
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