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Saturday, November 07, 2009
Monday, November 02, 2009
payaso guapo
Saturday, February 14, 2009
Cartas de Ariel a Emilio
26 de diciembre de 2007
Emilio:
Estoy en un café, que es como un Starbucks, pero no es. Mi hermana tuvo que ir a entregar unas cosas a casa de su amiga la insoportable y le dije Ay Alejandra ve tú, yo te espero en la casa. Y haz de cuenta que soy un desconocido o no sé. No Ariel, no te vas a quedar solo en la casa, me esperas en un café, ¿si quieres? Como si fuera a organizar una fiesta en su casa. Pues ¿cuántos años cree que tengo? ¿15?
Yo ya le hubiera dado un manazo a esa niña. Lleva como cinco minutos brincando en los sillones. Pero su mamá tiene una cara de estúpida. Como tu prima, el día de tu cumpleaños no sé cómo no le dijo nada a su hijo. ¿No veía? Se hacía pendeja. Pero ni para decirle algo porque nos hubiéramos terminado gritando. Y a esta niña ni modo de decirle Mijita ¡basta! ¿Por qué le hablas así a mi hija? Ay señora ¿no ve? se va a caer. Pues sería su problema ¿no? Pues sería el problema de todos porque todos estamos aquí viendo como no cuida a su hija. Y eso de estarse peleando con señoras yo creo que es muy mal visto. Ya se van. Mejor, ya me estaba poniendo muy nervioso.
La mujer de al lado es escritora y súper perica. Qué miedo, ¿Qué le pasa? Está como imitando a sus hijos y se ve muy mal. Se queja que no la dejan escribir, que cuando lo intenta se le sientan en las piernas y le empiezan a picar a la computadora. Bueno, ¿qué pasa con la autoridad de los padres hoy en día? Tan fácil que sería decirle Te calmas, te sientas ahí y te aplacas. Bueno, no sé, supongo. En una de esas resulto ser un padre súper consentidor. Un padre súper padre para mis hijos, pero no por eso un súper padre. Ay ya me imagino. ¡Queremos helado! Agarren. Queremos salir. Salgan. No queremos dormir. No se duerman. No queremos estudiar. No est… no, espera eso sí… pero es que si ya los dejé quedarse despiertos, si ya los dejé comer helado, no creo que me vayan a obedecer si les digo que tienen que estudiar. La educación sí es importante y la verdad yo igual me enojaría si alguien le llama la atención a mis hijos. Pues ¿qué se cree? ¿qué me está tratando de decir? ¿cómo educar a mis hijos? ¿qué es mejor padre que yo? No, yo sólo quería decirle que su hijo está golpeando el respaldo de mi silla. Ah, ¿está pegando? hijo no pegues. No estaba pegando. Mi hijo no estaba pegando. Sí estaba. Ya dijo que no y mi hijo no miente. Porque obvio voy a defender a mi hijo. Pero regresando a lo otro, si ya le dije que sí puede comer helado, ahora cómo le digo que sí tiene que estudiar. Supongo que lo mejor será no comprar helado… por lo menos hasta que vayan a la universidad.
Ay ya llegó mi hermana. Mando esta carta de una vez. Acuérdate de preguntar por los llaveros y me avisas en cuanto te digan qué pasó con eso. Y ya ni te conté todo lo que pasó en navidad, pero será en otra carta. Me voy.
Ariel Suárez.
Emilio:
Estoy en un café, que es como un Starbucks, pero no es. Mi hermana tuvo que ir a entregar unas cosas a casa de su amiga la insoportable y le dije Ay Alejandra ve tú, yo te espero en la casa. Y haz de cuenta que soy un desconocido o no sé. No Ariel, no te vas a quedar solo en la casa, me esperas en un café, ¿si quieres? Como si fuera a organizar una fiesta en su casa. Pues ¿cuántos años cree que tengo? ¿15?
Yo ya le hubiera dado un manazo a esa niña. Lleva como cinco minutos brincando en los sillones. Pero su mamá tiene una cara de estúpida. Como tu prima, el día de tu cumpleaños no sé cómo no le dijo nada a su hijo. ¿No veía? Se hacía pendeja. Pero ni para decirle algo porque nos hubiéramos terminado gritando. Y a esta niña ni modo de decirle Mijita ¡basta! ¿Por qué le hablas así a mi hija? Ay señora ¿no ve? se va a caer. Pues sería su problema ¿no? Pues sería el problema de todos porque todos estamos aquí viendo como no cuida a su hija. Y eso de estarse peleando con señoras yo creo que es muy mal visto. Ya se van. Mejor, ya me estaba poniendo muy nervioso.
La mujer de al lado es escritora y súper perica. Qué miedo, ¿Qué le pasa? Está como imitando a sus hijos y se ve muy mal. Se queja que no la dejan escribir, que cuando lo intenta se le sientan en las piernas y le empiezan a picar a la computadora. Bueno, ¿qué pasa con la autoridad de los padres hoy en día? Tan fácil que sería decirle Te calmas, te sientas ahí y te aplacas. Bueno, no sé, supongo. En una de esas resulto ser un padre súper consentidor. Un padre súper padre para mis hijos, pero no por eso un súper padre. Ay ya me imagino. ¡Queremos helado! Agarren. Queremos salir. Salgan. No queremos dormir. No se duerman. No queremos estudiar. No est… no, espera eso sí… pero es que si ya los dejé quedarse despiertos, si ya los dejé comer helado, no creo que me vayan a obedecer si les digo que tienen que estudiar. La educación sí es importante y la verdad yo igual me enojaría si alguien le llama la atención a mis hijos. Pues ¿qué se cree? ¿qué me está tratando de decir? ¿cómo educar a mis hijos? ¿qué es mejor padre que yo? No, yo sólo quería decirle que su hijo está golpeando el respaldo de mi silla. Ah, ¿está pegando? hijo no pegues. No estaba pegando. Mi hijo no estaba pegando. Sí estaba. Ya dijo que no y mi hijo no miente. Porque obvio voy a defender a mi hijo. Pero regresando a lo otro, si ya le dije que sí puede comer helado, ahora cómo le digo que sí tiene que estudiar. Supongo que lo mejor será no comprar helado… por lo menos hasta que vayan a la universidad.
Ay ya llegó mi hermana. Mando esta carta de una vez. Acuérdate de preguntar por los llaveros y me avisas en cuanto te digan qué pasó con eso. Y ya ni te conté todo lo que pasó en navidad, pero será en otra carta. Me voy.
Ariel Suárez.
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Friday, February 06, 2009
Es entonces que te observo

Es entonces que te observo; sonriendo, esperando que saltes...
Yo te he puesto ahí, en ese balcón tan alto, con el aire dándote directo a la cara, con poco
equilibrio y muchas dudas.
Yo te he visualizado ahí... yo te HE PUESTO AHÍ.
Miras hacia abajo, no puedes. Miras hacia adentro, no sabes.
Dudas... te observo, respiras profundo y cierras los ojos...
Respiro profundo y abro más los ojos.
Aprietas fuerte la pared que alcanzas con tus manos...
Aprieto fuerte el teclado que tengo en las mías.
Llueve, te mojas...
Llueve, me refresco...
Llueve, te espantas…
Llueve y me río.
Se hace de noche, te da frío, Se hace de noche, me aburro.
Intentas bajarte, me molesto... logras mejor equilibrio, me enojo... te bajas, me altero.
Te metes al cuarto... GRITO.
Te quedas adentro... ME VUELVO LOCO...
Vuelves a salir... me calmo... te observo... observas desde el balcón... imploro... lloras...
lo disfruto... gritas... yo canto... te subes al balcón... me emociono... dudas, tiemblas,
lloras, gritas, suspiras, piensas, temes... te observo, apunto, escribo, lloro, te odio, te
observo, aplaudo... finalmente... te empujo...
me despierto.
Te busco... abrazo la almohada y solo encuentro un montón de ropa vieja en mi clóset
que no me decido a lavar por temor a que pierda tu olor...
¿Y tú? Duermes... supongo... o lloras... no lo sé... eso sí no lo sé...
¿Y yo? Me vuelvo a dormir... tal vez otra semana entera...
Te busco... abrazo la almohada y solo encuentro un montón de ropa vieja en mi clóset
que no me decido a lavar por temor a que pierda tu olor...
¿Y tú? Duermes... supongo... o lloras... no lo sé... eso sí no lo sé...
¿Y yo? Me vuelvo a dormir... tal vez otra semana entera...
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Thursday, February 05, 2009
amanecer*
amanecer*
de jorge david muñoz luisillo
Personaje(s)
Niño de 10 años
Niño de 15 años
Niño de 21 años
Escenografía
3 Marcos de ventanas, serán el espacio escénico de los actores, cada actor tiene su propia ventana de la cual no se podrá salir.
Música de fondo
String quartet en su tributo a U2, escuchamos "the sweetest thing”
Momento primero (Niño de 10 años.)
Si pudiera robarme una estrella, de las que todas las mañanas he visto extinguirse, y salvarla de la muerte, sería esa, la tercera más brillante. Lo haría y la pondría debajo de mi almohada, no creo poder compartirla con alguien más.
Momento segundo (Niño de 15 años.)
Si pudiera convertirme en una estrella sería la más lejana, no creo poder seguir viviendo aquí, no me ubico, no me encuentro, no pertenezco a este lugar...
Momento tercero (Niño de 21 años.)
Si pudiera regalarle esta ventana a alguien y darle así todos mis recuerdos escogería a los virtuales y entonces les permitiría observar el mismo paisaje que me despertaba todos los días...
Momento cuarto (Niño de 10 años.)
Si pudiera dibujar mi mundo no necesitaría más que un crayón azul y una hoja en blanco y la llenaría del color de la noche para después ponerle las estrellas, esas que no me he podido robar y que siguen cuidándome, esas que mueren todas las mañanas y no puedo salvar.
Momento quinto (Niño de 15 años.)
Si pudiera hacer como las estrellas, desaparecer por las mañanas, ya lo habría hecho. Estaría muy lejos de aquí, en donde los recuerdos no existen y en donde alguien te extraña. Desaparecería siempre a la misma hora, me olvidaría de suspiros, saludos, vistazos, parpadeos, sombras, miedos, temblores, despedidas, lágrimas, me olvidaría de todos o por lo menos de ti...
Momento sexto (Niño de 21 años.)
De poder invitar a todos a mi ventana, lo haría. Les haría un espacio a cada uno de los que llegaran, no importa cuántos, nos acomodaríamos todos. Podríamos observar la partida de las estrellas todos los días, mientras hablamos de cosas que no entendemos como el fútbol o la salida de la coca cola de la universidad y nos reiríamos de todo aquello que alguna vez nos hizo llorar, guardaríamos silencio por todos los que alguna vez, llenos de suspiros, saltaron al vacío.
Momento séptimo (Niño de 10 años.)
Si pudiera no ir a la escuela me quedaría aquí viendo el cielo, todo el día, hasta que se haga de noche y vería cómo nacen más hijos del sol y de la luna y los acompañaría toda la noche, para pagarles por todas las pesadillas que me han espantado.
Momento octavo (Niño de 15 años.)
Si pudiera cobrarle todas mis lágrimas, todos mis silencios, todos mis suspiros… no lo haría, abrazaría a la almohada y ahogaría el llanto, me diría que él no tiene la culpa, me diría que yo tampoco. Entonces suspiraría, me llenaría de fuerzas y me asomaría a la ventana, vería la partida de las últimas estrellas que sobreviven al amanecer y saltaría, me iría con ellas.
Momento noveno (Niño de 21 años.)
Si pudiera reír, soñar, correr, bajar, sufrir, sanar, caer, vivir... lo haría, abriría esta ventana y dejaría pasar a todos aquellos que, como yo, no entienden de ciertas cosas, se aburren los domingos de torneo y se ponen a llorar al no saber cómo hablarle a alguien. Compartiría todos mis días de soledad, los escribiría y después los quemaría. Recordaría con una sonrisa el día en que me oculté para poderte observar mejor y me reiría de mi ignorancia, de mi poca experiencia. Si pudiera tomaría una foto de cada amanecer y escribiría pensamientos en la parte de atrás. Temblaría de tan sólo reproducir tu mirada en mi mente. Suspiraría de saber cómo te perdí y me conformaría con saber que las cosas debieron ocurrir así, me advertiría sobre las ocasiones en que esto se podría repetir y colgaría la foto en un corcho inmenso. Escribiría miles de historias paralelas en donde dos personas que se conocen de miles de maneras se pierden de la misma. Tengo la certeza de que siempre te perdería del mismo modo, te lloraría las misma noches y te escribiría los mismos versos… tengo la certeza de haber nacido para ser una estrella o para estar a tu lado, tengo la certeza de que no naciste para mí, tengo la certeza de que ya me has olvidado, soy una estrella que hace mucho tiempo desapareció en la mañana… supongo entonces que no debí de haber saltado… supongo entonces que sería feliz… pero no lo sé, sólo lo supongo…
(El niño de 10 toma su mochila y sale corriendo a la escuela, el niño de 15 salta al vacío, el niño de 21 se queda en su lugar, la luz baja, escenario oscuro.)
fin
de jorge david muñoz luisillo
Personaje(s)
Niño de 10 años
Niño de 15 años
Niño de 21 años
Escenografía
3 Marcos de ventanas, serán el espacio escénico de los actores, cada actor tiene su propia ventana de la cual no se podrá salir.
Música de fondo
String quartet en su tributo a U2, escuchamos "the sweetest thing”
Momento primero (Niño de 10 años.)
Si pudiera robarme una estrella, de las que todas las mañanas he visto extinguirse, y salvarla de la muerte, sería esa, la tercera más brillante. Lo haría y la pondría debajo de mi almohada, no creo poder compartirla con alguien más.
Momento segundo (Niño de 15 años.)
Si pudiera convertirme en una estrella sería la más lejana, no creo poder seguir viviendo aquí, no me ubico, no me encuentro, no pertenezco a este lugar...
Momento tercero (Niño de 21 años.)
Si pudiera regalarle esta ventana a alguien y darle así todos mis recuerdos escogería a los virtuales y entonces les permitiría observar el mismo paisaje que me despertaba todos los días...
Momento cuarto (Niño de 10 años.)
Si pudiera dibujar mi mundo no necesitaría más que un crayón azul y una hoja en blanco y la llenaría del color de la noche para después ponerle las estrellas, esas que no me he podido robar y que siguen cuidándome, esas que mueren todas las mañanas y no puedo salvar.
Momento quinto (Niño de 15 años.)
Si pudiera hacer como las estrellas, desaparecer por las mañanas, ya lo habría hecho. Estaría muy lejos de aquí, en donde los recuerdos no existen y en donde alguien te extraña. Desaparecería siempre a la misma hora, me olvidaría de suspiros, saludos, vistazos, parpadeos, sombras, miedos, temblores, despedidas, lágrimas, me olvidaría de todos o por lo menos de ti...
Momento sexto (Niño de 21 años.)
De poder invitar a todos a mi ventana, lo haría. Les haría un espacio a cada uno de los que llegaran, no importa cuántos, nos acomodaríamos todos. Podríamos observar la partida de las estrellas todos los días, mientras hablamos de cosas que no entendemos como el fútbol o la salida de la coca cola de la universidad y nos reiríamos de todo aquello que alguna vez nos hizo llorar, guardaríamos silencio por todos los que alguna vez, llenos de suspiros, saltaron al vacío.
Momento séptimo (Niño de 10 años.)
Si pudiera no ir a la escuela me quedaría aquí viendo el cielo, todo el día, hasta que se haga de noche y vería cómo nacen más hijos del sol y de la luna y los acompañaría toda la noche, para pagarles por todas las pesadillas que me han espantado.
Momento octavo (Niño de 15 años.)
Si pudiera cobrarle todas mis lágrimas, todos mis silencios, todos mis suspiros… no lo haría, abrazaría a la almohada y ahogaría el llanto, me diría que él no tiene la culpa, me diría que yo tampoco. Entonces suspiraría, me llenaría de fuerzas y me asomaría a la ventana, vería la partida de las últimas estrellas que sobreviven al amanecer y saltaría, me iría con ellas.
Momento noveno (Niño de 21 años.)
Si pudiera reír, soñar, correr, bajar, sufrir, sanar, caer, vivir... lo haría, abriría esta ventana y dejaría pasar a todos aquellos que, como yo, no entienden de ciertas cosas, se aburren los domingos de torneo y se ponen a llorar al no saber cómo hablarle a alguien. Compartiría todos mis días de soledad, los escribiría y después los quemaría. Recordaría con una sonrisa el día en que me oculté para poderte observar mejor y me reiría de mi ignorancia, de mi poca experiencia. Si pudiera tomaría una foto de cada amanecer y escribiría pensamientos en la parte de atrás. Temblaría de tan sólo reproducir tu mirada en mi mente. Suspiraría de saber cómo te perdí y me conformaría con saber que las cosas debieron ocurrir así, me advertiría sobre las ocasiones en que esto se podría repetir y colgaría la foto en un corcho inmenso. Escribiría miles de historias paralelas en donde dos personas que se conocen de miles de maneras se pierden de la misma. Tengo la certeza de que siempre te perdería del mismo modo, te lloraría las misma noches y te escribiría los mismos versos… tengo la certeza de haber nacido para ser una estrella o para estar a tu lado, tengo la certeza de que no naciste para mí, tengo la certeza de que ya me has olvidado, soy una estrella que hace mucho tiempo desapareció en la mañana… supongo entonces que no debí de haber saltado… supongo entonces que sería feliz… pero no lo sé, sólo lo supongo…
(El niño de 10 toma su mochila y sale corriendo a la escuela, el niño de 15 salta al vacío, el niño de 21 se queda en su lugar, la luz baja, escenario oscuro.)
fin
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Cartas de Ariel a Emilio
3 de diciembre de 2007
Emilio.
Pues total que sólo perdí el tiempo. Vengo llegando de la audición que te conté. Bueno, de la que escribí en la carta pasada y algo me dice que no triunfé. Estoy en casa y los vecinos no se callan. Gritan y me da miedo que alguien salga lastimado. En realidad no me da miedo, me da un poco de pereza tener que ir a declarar y decir: sí yo los escuchaba día y noche. Y sonreír cuando me pregunten: ¿Y cómo los aguantaba? Y encogerme de hombros para decir: pues así, un día a la vez. Y tampoco quiero salir a decirles que se callen porque ya me veo gritando con ellos Ya es suficiente, por el amor de Dios. Entonces vendría la vecina de abajo a gritar también y yo tendría que decirle Usted cállese señora y saque la basura porque el pasillo ya huele muy mal y ella me dirá Yo saco la basura cuando yo quiera y luego los vecinos nos dirán Váyanse a pelear a sus casas y déjenos pelear en la nuestra. Finalmente llamarían o llamaría o llamaríamos al administrador para decir que ya no nos aguantamos y él nos diría No tengo tiempo para sus tonterías porque mi hija se embarazó y no sé en dónde está porque se fue de la casa. Se haría un silencio incómodo hasta que el celular de alguien suene o uno de nosotros dijera Qué coraje ser abuelo y no conocer a tu nieto. Así que mejor no salgo y te cuento cómo me fue en la audición, la cual yo creo que fue un fracaso. ¿Sabes qué? Luego te cuento porque tengo cita con el dentista y se me hace tarde. No sé para qué te aviso, podría ir al dentista y retomar la carta en donde la dejé y no te darías cuenta. Pero seguro llegaré con ganas de escribir sobre lo que pasó y ni modo que de la nada escriba: Adivina lo que me pasó con el dentista. Por cierto, te aviso que si no contestas mi carta me hago amigo de alguien más, al fin que a ti no te pasan cosas divertidas y tu cartas a veces me aburren mucho, entonces termino inventando historias por ti, para creer que tengo amigos con vidas interesantes. Como esa carta tuya del viaje a Japón, que en realidad hablaba sobre tu aburridísimo corte de pelo, pero yo me imaginé que habías ido a Japón. En primer lugar porque siempre has querido viajar a Japón… o China, es igual, la gente es idéntica. Me pregunto si ellos nos verán igual. He pensado en preguntarle a la mesera de Ita-sushi si nos ve iguales a todos los clientes y si es el caso cómo le hace para saber quién pidió qué. Pero apenas me pienso ahí comienzo a desesperarme con su acento y su mal español y cambio de idea sobre hablar con ella. Sería inútil. Oiga señorita quiero preguntarle algo. ¿Algo de tomar? NO, a usted. ¿El menú? Quiero preguntarle si nos ve iguales a todos. ¿Arroz? Bueno, tal vez un plato pequeño, sí, con verdura. ¿Algo de tomar? Y terminaría pidiendo algo de comer y no era el caso, yo quería platicar. Por eso no voy. Yo creo que ya no me da tiempo de llegar al dentista. Llamaré. Ya no llamé y no llamaré. No tiene caso, me va a decir que soy un descortés por cancelar a última hora. Le voy a decir que tengo una emergencia. Él no me va a creer. Yo le diré que no me importa que no me crea, que mi vecino golpeó a su mujer y tengo que ir a declarar y colgaré el teléfono. Tendría entonces que cambiar de dentista. Ya sé, llamo mañana y digo que la hija del vecino se escapó de su casa y se nos fue el tiempo buscándola. Mejor te cuento de mi audición. Deja busco más papel porque ya casi no tengo espacio. Bueno, no encontré más hojas así que tendré que contarte después. Pero ya verás que me fue mal. Me contestas. Y no me llames por tel. porque no lo he pagado y no lo voy a pagar, me pelee con ellos y ya luego te cuento.
Emilio.
Pues total que sólo perdí el tiempo. Vengo llegando de la audición que te conté. Bueno, de la que escribí en la carta pasada y algo me dice que no triunfé. Estoy en casa y los vecinos no se callan. Gritan y me da miedo que alguien salga lastimado. En realidad no me da miedo, me da un poco de pereza tener que ir a declarar y decir: sí yo los escuchaba día y noche. Y sonreír cuando me pregunten: ¿Y cómo los aguantaba? Y encogerme de hombros para decir: pues así, un día a la vez. Y tampoco quiero salir a decirles que se callen porque ya me veo gritando con ellos Ya es suficiente, por el amor de Dios. Entonces vendría la vecina de abajo a gritar también y yo tendría que decirle Usted cállese señora y saque la basura porque el pasillo ya huele muy mal y ella me dirá Yo saco la basura cuando yo quiera y luego los vecinos nos dirán Váyanse a pelear a sus casas y déjenos pelear en la nuestra. Finalmente llamarían o llamaría o llamaríamos al administrador para decir que ya no nos aguantamos y él nos diría No tengo tiempo para sus tonterías porque mi hija se embarazó y no sé en dónde está porque se fue de la casa. Se haría un silencio incómodo hasta que el celular de alguien suene o uno de nosotros dijera Qué coraje ser abuelo y no conocer a tu nieto. Así que mejor no salgo y te cuento cómo me fue en la audición, la cual yo creo que fue un fracaso. ¿Sabes qué? Luego te cuento porque tengo cita con el dentista y se me hace tarde. No sé para qué te aviso, podría ir al dentista y retomar la carta en donde la dejé y no te darías cuenta. Pero seguro llegaré con ganas de escribir sobre lo que pasó y ni modo que de la nada escriba: Adivina lo que me pasó con el dentista. Por cierto, te aviso que si no contestas mi carta me hago amigo de alguien más, al fin que a ti no te pasan cosas divertidas y tu cartas a veces me aburren mucho, entonces termino inventando historias por ti, para creer que tengo amigos con vidas interesantes. Como esa carta tuya del viaje a Japón, que en realidad hablaba sobre tu aburridísimo corte de pelo, pero yo me imaginé que habías ido a Japón. En primer lugar porque siempre has querido viajar a Japón… o China, es igual, la gente es idéntica. Me pregunto si ellos nos verán igual. He pensado en preguntarle a la mesera de Ita-sushi si nos ve iguales a todos los clientes y si es el caso cómo le hace para saber quién pidió qué. Pero apenas me pienso ahí comienzo a desesperarme con su acento y su mal español y cambio de idea sobre hablar con ella. Sería inútil. Oiga señorita quiero preguntarle algo. ¿Algo de tomar? NO, a usted. ¿El menú? Quiero preguntarle si nos ve iguales a todos. ¿Arroz? Bueno, tal vez un plato pequeño, sí, con verdura. ¿Algo de tomar? Y terminaría pidiendo algo de comer y no era el caso, yo quería platicar. Por eso no voy. Yo creo que ya no me da tiempo de llegar al dentista. Llamaré. Ya no llamé y no llamaré. No tiene caso, me va a decir que soy un descortés por cancelar a última hora. Le voy a decir que tengo una emergencia. Él no me va a creer. Yo le diré que no me importa que no me crea, que mi vecino golpeó a su mujer y tengo que ir a declarar y colgaré el teléfono. Tendría entonces que cambiar de dentista. Ya sé, llamo mañana y digo que la hija del vecino se escapó de su casa y se nos fue el tiempo buscándola. Mejor te cuento de mi audición. Deja busco más papel porque ya casi no tengo espacio. Bueno, no encontré más hojas así que tendré que contarte después. Pero ya verás que me fue mal. Me contestas. Y no me llames por tel. porque no lo he pagado y no lo voy a pagar, me pelee con ellos y ya luego te cuento.
Ariel Suárez.
Wednesday, December 24, 2008
by óscar lechuga
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Sunday, November 16, 2008
Thursday, October 02, 2008
LOS PINGÜINOS SON HOMOSEXUALES
Wednesday, September 10, 2008
COSAS QUE NO GOZAS
Friday, August 29, 2008
fragmento LOS PINGÜINOS SON HOMOSEXUALES
LOS PINGÜINOS SON HOMOSEXUALES
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Wednesday, August 27, 2008
cantando the lion king
normalmente no canto
normalmente canto cuando me baño
si esto fuese un ejercicio de lógica la conclusión sería que normalmente no me baño
pero sí me baño
excepto por hoy que no lo he hecho
y ya estoy cantando
lo que quiere decir que hay contradicción tras contradicción.
el fin pasado en el df.
este fin al df de nuevo.
tengo un sobre de cartón que no quiero tirar a la basura
tengo un sobre de cartón que debería estar en la basura.
mi saldo está por terminarse, o al menos eso dice un mensaje que me pusieron en mi celular.
yo pienso que no debería agotarse porque no he usado mucho mi teléfono, pero no se me ocurre cómo revisar eso.
yo no pienso mucho en las cosas
yo pienso mucho en las cosas
si este fuese un ejercicio de lógica, sería imposible de continuarse...
si esto fuese una clase de lógica
esto es una clase de lógica.
lógica básica...
como tu película.
Saturday, July 26, 2008
pensando en pingüinos

y lo que de verdad quiero...
la cortina se mueve y no tiene motivos para hacerlo.
le diría que se esté quieta...
pero no creo que me haga mucho caso.
por ahora pierdo la mirada lejos de ella.
de la cortina
porque me distrae. y yo podría terminar gritándole.
no es que sea una persona neurótica, lo que pasa es que...
no importa.
sí importa.
ya no importa.
importaba.
o eso pensé.
la gente cree, insisto, que escribir tonterías es más fácil.
se necesita de una vida complicada para escribir simplezas.
Sunday, July 13, 2008
la rana.
esperaba encontrarla a mi regreso.
pero sabía que era probable que no.
y no.
yo la quería.
ella a mí puede ser que no.
pero puede ser que sí.
Thursday, July 03, 2008
la rana se fue
larana se fue. por ahora no me queda más que pensar en el dolor que siento en alguna parte que no logro identificar.
no le estoy echando muchas ganas.
escucho a un amigo leer un libro que aún no existe...
y pienso en todos los sueños que aún no tengo...
aunque tengo sueño...
bueno, no uno, varios.
nunca he tenido la suerte de encontrarme una cartera...
pero tuve la suerte de recuperar la que perdí.
Monday, June 30, 2008
de revista

yo de malas... y triste... más triste que de malas...
en casa... de malas... eso ya lo dije... suelo repetir las cosas cuando yo las tengo muy claras y siento que la otra persona no.
decía que estaba (bueno, ya sabemos cómo) en casa...
y mario dijo PREPÁRATE QUE AHÍ VAMOS. por "ahí" se refería a mi casa... en donde yo estaba triste y de malas... y por vamos se refería a él y a óscar lechuga.
llegaron con muchas cosas... bolsa con ropa, lámpara, maletas.. cajas...
no sé cómo resumir la historia, lo mejor que puedo decir es... que él me tomó esa foto. y yo he decidido amar esa foto.
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Sunday, June 22, 2008
primera llamada|
Saturday, June 21, 2008
de lechón y de cochinita
comí un taco de lechón y uno de cochinita.
antes de eso caminé por el centro... cuadras y cuadras, para poder ir a correos y después al mercado... quería mandar una carta y comer algo muy de aquí...
logré ambas cosas... el calor no es tan cruel como en villa... uno puede caminar por la calle sin ponerse a llorar... en villahermosa yo no podía...
Friday, June 20, 2008
lo son... son homosexuales
los pingüinos... ¿de quién más hablamos?
en este momento en el hotel del parque, en el centro de mérida... actualizando un poco sobre mi vida...
el letrero de la puerta dice que no abras las cortinas de tu cuarto en paños menores... o ropa interior, olvidé cómo lo escribieron... revisaría, pero la puerta está a un metro de distancia... qué flojera.
el domingo pingüinos! qué nervio.
tengo miedo...
miedo a... que me altere mucho... a que me afecte...
o miedo a que no me pase algo en absoluto...
por ahora saldré a la calle... me interesa... no sé... salir.
Tuesday, June 10, 2008
la rana de visita
hay dos ranas en mi casa
una vive aquí... y la otra vino de visita... la que vive aquí quién sabe en dónde está
y la que vino de visita está bien bonita!
con esto no quiero decir que la que vive aquí no lo sea...
las ranas, las que están aquí, me dan mucha ternura...
pero luego me acuerdo que son ranas y me dan cosa...
y luego me dan mucho miedo.
me provocan tres cosas diferentes... con la misma intensidad...
pero es que están bien chiquititas.
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