Wednesday, June 14, 2006

LOS PINGÜINOS SON HOMOSEXUALES

los pingüinos son homosexuales...
(Fragmento) por Jorge David Muñoz Luisillo

Personajes

Carlos joven
Sue joven


En una banca
Sue: Ahí hay una viejita que quiere cruzar la calle.
Carlos: ¿Y yo tengo algo que ver?
Sue: Sólo te aviso para que estés atento, por si la atropellan luego no andes preguntando qué pasó.
Carlos: Con la suerte que tenemos le van tocar el claxon dos veces, se va a espantar y correrá torpemente hasta el otro lado de la calle. (Se escucha un claxon) Te lo dije.
Sue: Ay ¿Carlos Raúl Ulises Esteban Luis David Armando Daniel qué te pasa?
Carlos: Me fastidia estar contigo.
Sue: ¿Preferirías ir en ese camión?
(Pausa, se voltean a ver fastidiados)
Carlos: Cualquier cosa, hasta pobres...
Sue: Pues como quieras, tengo muchas cosas que hacer. Adiós. (no se mueve)
Carlos: No me gusta esa falda... es vulgar.
Sue: Me la prestó tu madre.
Carlos: No la tuya idiota, la de esa mujer. Mira cómo se le levanta al primer motivo, seguramente es de esas niñas de papi que salen de casa vestidas hasta el cuello y en cuanto ya no las ven se cambian por ropas diminutas. (Sue se levanta y camina frente a él) ¿Tan temprano y ya trabajando?
Sue: Imbécil. (Modela enfrente de él) ¿Qué estás mirando? Mira a tu alrededor (El finge tomarle una foto, ella posa) Mira a tu alrededor, todo es sexo, fama, dinero, pose. (Le toma otra foto, camina hacia el público) No soy ninguna puta, solo soy una mujer libre. (regresa a su lugar en la banca.)
Carlos: Las mujeres son tan raras.
Sue: Los hombres, ya se sabe... se me olvidó lo que iba a decir...
Carlos: ¿Te has preguntado por qué se da el 10% de propina mientras que el 46% de los pingüinos son homosexuales?
Sue: Me lo pregunto todos los días pero siempre termino en donde empecé.
Carlos: A veces pienso que me llevaría mejor contigo si fueras hombre, pero luego pienso que de ser hombre, independientemente de que serías más inteligente, te llevarías con alguien más y no conmigo y entonces no tendríamos esta conversación y yo podría decirte de groserías y sería lo mismo porque ni nos conoceríamos...
Sue: Yo he pensado que eres mujer y te imagino como una anciana cruzando la calle, lográndolo media hora más tarde, no sin antes haber sufrido 4 casi infartos.
Carlos: Te imaginas puras tonterías. A veces pienso que sería mejor que no te imaginaras nada.
Sue: Algo.
Carlos: ¿Algo qué?
Sue: Que no te imaginaras algo...
Carlos: ¿Para qué repites lo que yo dije?
Sue: (Inesperadamente al público como noticiera) ¿Usted sabía que si todos los insectos desaparecieran nos daríamos cuenta, pero si nosotros desapareciéramos ellos no se darían cuenta?
Carlos: (Fastidiado) Pues es lo mismo.
Sue: A veces te pasas de estúpido.
Carlos: ¿Me vas a decir ya en qué acabó el pleito del salón?
Sue: ¿En qué me quedé? Ah sí. (Él se levanta, se coloca detrás de ella y comienza a peinarla) Pues tomé el teléfono y marqué al número que salió en la pantalla. ¿Bueno? Nancy, habla Sue, estoy en “aláciate en tres cuartos de hora” y quiero decirte que por favor cheques los archivos porque esa información que estás dando en tu programa de televisión en cadena nacional es errónea, pienso que tu programa es pésimo... No lo estoy viendo por gusto, es que lo pusieron las peinadoras... ya te dije y por favor checa antes de hablar... ¿Qué? No, perdóname, tú eres la estúpida. Y le colgué. Pasaron mi llamada al aire.
Carlos: (Concentrado en su cabello) Desde el otro día me di cuenta que si te raparas te parecerías más a ti misma.
Sue. No lo había pensado... sigo pensando en que las cosas siempre están en el último lugar en el que buscas...
Carlos: (Se sienta) Quién sabe, a veces pienso que hay gente que después de encontrarlas siguen buscando...
Sue: Claro.. pero esa es gente que va contra las reglas todo el tiempo, gente rebelde....
Carlos: No es gente de fiar... yo por eso cuando busco cosas no le digo a nadie... busco muy disimuladamente, muchas veces ni yo mismo sé que estoy buscando algo...
Sue: Eso me pasó a mí...
Carlos: ¿Cuándo?
Sue: ¿Dónde?
Carlos: ¿Cómo?
Sue: ¿Quién?
Carlos: ¡Corramos!
Sue: Ay cállate, la gente... qué pena...
Carlos: Antes te gustaba correr sin motivo alguno.
Sue: Antes me llamaba Patricia.
Carlos: ¿Te imaginas que estuviéramos enamorados? No podríamos.
Sue: Sí... yo siempre me imagino puras estupideces... y entonces me imagino la siguiente conversación, en la cual yo me volteo y te pregunto: ¿Alguna vez te imaginaste que íbamos a terminar así? (invitándolo al juego) Y tú contestas.
Carlos: (Apático) ¿Jodidos?
Sue: Enamorados.
Carlos: Por eso, jodidos.
Sue: Yo no. De hecho te odiaba...
Carlos: Me dejaste tomarte fotos.
Sue: Me gustaba...
Carlos: Te gustaba...
Sue: Ser vista...
Carlos: Y ahora...
Sue: Estamos jodidos...
Carlos: (Enamorado) Me gustabas...
Sue: Te excitaba cualquiera... no había mucho mérito...
Carlos: Te extrañaba...
Sue: Siempre me has tenido...
Carlos: No cuando no te conocía...
Sue: ¿Te acuerdas de aquella cafetería?
Carlos: No
Sue: Ni siquiera sabes cuál.
Carlos: No me acuerdo de ninguna...
Sue: ¿Te acuerdas de aquella banca?
Carlos: Me acuerdo de ti esta mañana.
Sue: Eso no cuenta... no pasó hace mucho tiempo.
Carlos: Me acuerdo de todas las noches que terminaba en posición fetal por no saber nada de ti y que despertaba a media noche buscándote... cuando no te conocía...
Sue: No se puede extrañar lo que no se conoce...
Carlos: Sin embargo yo podía... y cuando te vi en aquella banca, posando, supe que era a ti a quien extrañaba... entonces imaginé que tenía una cámara y te llené de flashasos... y ya jamás te deje ir...
Sue: Yo en cambio te odié la primera vez que te vi... sentado ahí... con tu periódico deportivo... eras un hombre más en espera de alguien a quien molestar... o, para mí, unos ojos más a los cuales excitar... y descargué mi odio excitándote y entonces voltee... y te vi con otros ojos... eras como un niño pequeño el día de reyes.
Carlos: Eras mi regalo.
Sue: Te amé en ese momento y supe... (transición) no no no, jamás resultaría.
Carlos: Te lo dije. Tú y yo no podríamos estar enamorados... yo no soy cursi.
Sue: Sin embargo estamos juntos.
Carlos: Sin embargo a mí me da calor cuando me río mucho, sin embargo no me da frío cuando me aburro... es lo mismo.
Sue: A mí me da miedo un día despertar en el cuerpo de un gato.
Carlos: Cómo eres idiota, eso no se puede.
Sue: No sabes de nadie a quien le haya pasado... pero eso no quiere decir que no suceda... hasta donde yo sé no conoces a alguien que se haya golpeado con un martillo en el dedo gordo tres veces seguidas, sin embargo no dudo que haya alguien que lo haya hecho.
Carlos: Quien sea tan estúpido como para pegarse tres veces seguidas con un martillo merece que nadie lo conozca...
Sue: Supongo que lo mismo pasa con el corazón... quien sea tan tonta para que se lo rompan tres veces seguidas... merece no volver a amar...
Carlos: (transición) Señorita, esta es la tercera vez que me viene a visitar por un mal del corazón.
Sue: Ay doctor, es que no aprendo.
Carlos: Voy a tener que clausurarle el corazón.
Sue: Yo conozco a un señor que se golpeó tres veces seguidas con un martillo y no le clausuraron nada.
Carlos: (Transición) Pensé que había sido un ejemplo al azar.
Sue: Lo fue. ¿qué no puedo usar mis ejemplos en los juegos?
Carlos: No porque me confundes y no sé si en verdad alguien se golpeó tantas veces con un martillo.
Sue: Olvida ya lo del martillo.
Carlos: No puedo, yo lo quiero conocer.
Sue: ¿A quién? No existe
Carlos: Claro que existe, que no lo conozcas es otra cosas... mira sino sabes jugar mejor no juegues.
Sue: Pero no estábamos jugando.
Carlos: Eso crees tú...
Sue: (transición, asustada) Ya llegó mi familia por mí...
Carlos: Un rato más. (derrotado) Por un momento se me olvidó que este era tu último día aquí...
Sue: Por un momento se me olvidó que estábamos aquí...
Carlos: Qué tonta... no... qué envidia... a mí no se me ha olvidado ni un solo día... ¿Por qué no nos despedimos como si mañana nos fuéramos a volver a ver?
Sue: Porque me parece absurdo.
Carlos: ¿Supiste que corrieron a la enfermera?
Sue: ¿A la negra?
Carlos: ¡No, a la cubana!
Sue: ¿En serio?
Carlos: Uziel lo ha estado diciendo toda la mañana.
Sue: Ah sí, ya sabía.
Carlos: ¿Y entonces porqué te asombras?
Sue: Me pareció cortés.
Carlos: A mi me parece hipócrita.
Sue: ¿Y no es hipócrita despedirnos como si nos fuéramos a ver mañana? Mejor enfrentar las cosas...
Carlos: Porque eso lo haría cualquiera... y nosotros somos diferentes... no por nada nos encerraron...
Sue: Así será entonces (comienzan a bailar tango) ya es hora de meternos... mañana que nos dejen salir otra vez le ganamos su esquina a Uziel y platicamos sobre todas las maneras en que no nos conocimos... veremos si podemos enamorarnos... odiarnos... dejarnos ir... serás mi hijo, seré tu madre... serás mi amante... seré tu paciente... seremos todo... (se abrazan)
Carlos: Mañana será... (bailan... la besa en la frente)
Enfermera: ¡Ya métanse, ya pasó una hora!
Sue: No me olvides...
Carlos: Son solo una cuantas horas... no seas tonta...
Sue: A veces te pasas de estúpido...
Carlos: Ay pues es lo mismo... (oscuro)

6 comments:

Anonymous said...

GENIAL, simplemente genial, una muestra de ingenio, dos personajes sátiros pero consistentes, un buen diálogo

A s t r o said...

Hola, el fragmento como siempre muy tú, el toque de irreverencia, neurosis y amor nunca faltan en tus cuentos. Siempre tu fan.. ya quiero ver Rent.

A s t r o said...

ya quiero leer el cuento completo!.

kit =(ô+ô)= said...

Ingeniosamente bello!
igual sin mucha elocuencia en mi comentario pero encantada de leerlo y màs aùn con ganas de actuarlo...

Anonymous said...

Tuve el honor de haber estrenado "Los pingüinos son homosexuales" y ha sido una de las experiencias más hermosas como director de escena. Gracias, Jorge, por la confianza de depositar tan bello texto en las manos de un viejo amigo y un gran admirador. Te amo mucho. CASTILLA.

Aldo said...

Asombroso

en realidad tienes talento,
no se como lograste que me identificara con un aparte de la obra, me hace sentir como si fuera mi historia y la de mi ex :(

wow excelente hermano